De Buda a Bruce Lee

Venía yo del Mestalla, dos gitas hablaban entre ellos y fumaban, todo muy bien, al despedirse me dijeron ‘hasta luego’. Así que tenía una deuda pendiente no con el Xino, sino con Xina. Y digo, voy a tomarme ahora un zumito con mi ‘amigo’. Y nada más entrar... Café con leche? No, no. Tú eres xino? Yo xino, yo xino. Pues échale una ojeada a esto y dime que opinas (nirvana(en xino)). Frunce el ceño, circunspecto. Eso sí, pero eso no, yo no entender. Y se pone a fregar todo el local. Total, que ‘conectamos’. Pero aún quiero que me diga más. Y llega él, Odín. Bueno, Odincito.
- Qué tal (xino)?
- Bien, todo bien.
- Ay pobre... que te tiene esclavizado la Fernandita...
- NO, no eso no. (gesto de Kurt Cobain cuando rechaza el unpluged in New York)
(intermediario)
- La Fernandita o la Santa Rita...?
se bloquea un instante, y su frente se arquea pusilánimemente.
- Lo que se da no se quita...
Y se va a la mesa con sus ‘camaradas’ y su ‘mujer’.
Esta empieza a chillar, que si yo follo con quien me sale del coño, que mi marido es el único que me ha amenazado a mí en mi vida y tú no vas a ser el siguiente. Y él...
- Pero eso fue hace catorce años...
- Me da igual! (rimel corrido por la cara, mirada perdida, chillidos atronadores...)
Y él, de repente. BOOM! Amartilla la mesa.
El xino sigue a lo suyo, algo conturbado ante el desbarajuste.
“se va a liar, se va a liar aquí” (comenta el intérprete)
Total, que Odincito y sus ‘camaradas’ van fuera a tomar sus consumiciones. Y se sigue liando, ella está desquiciada. Él no quiere volver a la cárcel. Y de repente, otro BOOM!
El xino empieza a inquietarse y sale dispuesto a abroncar a los clientes.
- Pon orden xino
- Qué?
- Que pongas orden
- Qué?
- Orden!!!
Y cobra la necesaria fuerza para alzar la voz y acallar a las bestias. Yo lo acompaño, me pongo tras él en la posición del Buda. Ella se disculpa, hay una silla rota (que no tiene culpa) pero él ya está demasiado excitado. Y Buda lo ‘alienta’. <<Cruce de miradas, en apariencia, inofensivas>>. Pasa por su lado, Buda tensa su brazo izquierdo justo en el cruce. Buda se relaja, y cuando menos lo espera, recibe un puñetazo tras otro hasta caer al suelo, protegerse y rodar. Le rozó en el cuello antes del primer asedio, pero no fue suficiente para neutralizar a la bestia. Así que Buda se levanta, dolorido, algo quejumbroso, cojo, y ella, se ‘abraza’ a él.
- OS VOY A DENUNCIAR!!! A LOS DOS!!! A LOS DOS!!!!
- Lo siento...
- Joder! Os-voy-a-denunciar...
- Lo siento...
- Joder... Joder... Joder...

Fuck End

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