Dragon Horse

Si os fijais, la obsesion que tenia Picasso por estrangular caballos, en mi se traduce en una sublimacion estetica de belleza acuciante, que no solo mas lejos de aquel, es capaz de converger ideas abstractas con formas definidas y definitorias. Aqui presento a un caballo blanco, surgiendo cual impetuoso dragon de un lodazal espiroide en el que tal vez Picasso se hallo inmerso. El detalle de la perilla a modo de los sabios orientales no deja sino un trasluz de la realidad, donde el caballo, ser mas noble y fiel a la par que util en la historia de la humanidad, se apercibe como una joya de la naturaleza prestada al hombre.

No tengo mas que decir, pero aquel hombre, Pablo Picasso, me chuparia a dia de hoy los cojones.

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