Knut Hamsun (Hambre)

"Despues me levanto y salgo.
La llama vacilante de un farol de gas oscila en lo alto de la calle; voy a colocarme bajo la luz, apoyo mi paquete contra el farol y abro la carta; todo ello con extrema lentitud.
Como si un torrente de luz me atravesara el pecho, lanzo una exclamacion, una absurda nota de alegria: la carta procede del redactor en jefe, mi articulo esta aceptado, y enviado inmediatamente a componer. <<Algunas ligeras modificaciones... Correccion de algunos errores de pluma... Lleno de talento... Impreso manyana... Diez coronas.>>
Rei y llore, me puse a correr calle arriba, me detuve, golpee mis piernas, invoque a mis grandes dioses, al vacio, por hacer algo. Y el tiempo pasaba.
Durante toda la noche, hasta llegar el dia, cante por las calles, lleno de alegria, y repetia: <<Lleno de talento.>> Era, pues, una pequenya obra maestra, un rasgo del genio. Y diez coronas!>>

SEGUNDA PARTE

Una tarde, algunas semanas despues, me encontraba en las afueras.
Nuevamente habia ido, para sentarme, a un cementerio y habia escrito un articulo para un periodico. Mientras estaba trabajando alli dieron las diez, la noche cayo e iban a cerrar las puertas. Tenia hambre, mucha hambre. Desgraciadamente, las diez coronas solo habian durado poco tiempo. Ya hacia dos, casi tres dias, que no comia nada, y me sentia deprimido; hasta sostener el lapiz me fatigaba. Tenia en el bolsillo la mitad de un cortaplumas y un manojo de llaves, pero ni un cuarto.
Cuando cerraron la puerta del cementerio, debi haberme ido derecho a casa, pero vague todavia algun tiempo. Me inspiraba un terror instintivo mi cuarto, tan tetrico y vacio: un taller abandonado de hojalatero, donde se me permitia vivir provisionalmente. Deambule al azar, pase ante el Deposito, baje hasta el mar y fui a sentarme en un banco, en el muelle del Ferrocarril."

Comentarios

Entradas populares