LA COMUNIDAD (ASÍ, EN AMBIGUO)

La comunidad te quiere. Pero sólo depende de una cosa. Tu esfuerzo. Sin embargo la comunidad no te presenta como un sufrido. Es raro. Muy, raro. En cambio, la comunidad, te adorna, te trata de embelesar, pero, lo que cuenta, SIEMPRE, es la primera impresión.

La comunidad te abduce. Como un mero recuerdo ó representante para sus, como ya dije, crías que, para qué negarlo, en el futuro que se nos sobreviene, no podrán sobrevivir.

Aún así la comunidad, tal vez por esta verdad tan elemental, no pierde la esperanza. Y continúa, con sus insistencias sistemáticas, continúa generando confusión. Y sabéis para qué? Para simplemente poner a prueba a los elementos que cree merecen de ella.

La comunidad está muerta. Es pestilente. Es, aromatizadamente pestilente. Da asco, como dicen estos guajes que circulan agora por mi calle.

La comunidad jamás triunfará, porque alardea demasiado pronto. Y confunde demasiado rápido.

Akí, pongo el fin. Váis a seguir lo sé, pero el que rompe el último rompe mejor.


The End.

Comentarios

Entradas populares