VER LA SANGRE

Ver la sangre
ver la sangre chorrear
y darte cuenta
de que no puedes hacer fuerza
porque lo has intentado
y eso te lleva al desmayo
un desmayo que has evitado por segundos
al dejar de hacer fuerza

Y ella sigue brotando
primero deslizándose por el resto de tus extremidades
dejando un débil pasadizo hasta el lavabo
donde aún es más espectacular
circulando loca por el mármol blanco
en tus pantalones
como salpicaduras instantáneas
que aparecen enigmáticamente
y ella sigue brotando

Hasta que por fin la encubres
con lo que puedes
lo que tienes
más a mano
en un polvoriento botiquín.

Anudas fuerte el vendaje
y entonces sabes
que no es ver la sangre
es tu estupidez deambulante
en un circo sangriento
donde al fin y al cabo
siempre gana el héroe.

Comentarios

Entradas populares