Canción del gigante

Era grande, como una tormenta en Diciembre

Siempre pesado, como un huracán arrasando pastos

Tenía celo, de volar

Y alegría, de soñar

No tenía miedo, ante qué? Pues gigante había sido destinado a ser

Un día, vio una margarita

La miró bien, primero

Recordó el aroma, segundo

La tomó entre sus dedos, tercero

Es decir, la despojó de su lecho, cuarto

Y entonces, sin más, la dejó caer

Un ave sobrevoló su divisoria en ese mismo instante

Y el gigante pensó

Es grande, más grande que yo, todo es poco para mí, aún siendo un gigante

Entonces la tristeza se apoderó de él

El gigante se dio cuenta entonces de que

Aún siendo él, un gigante, tan gigante, algo faltaba en su corazón

Trató de respirar, pero no pudo

Un "nudo" en el pecho le fue a buscar

Y fue entonces, cuando la primera lágrima de su existencia, minúscula, transparente, suave, frágil, le causó el mayor dolor que a un gigante, como él, tan, tan, grande, podía causarle.

Comentarios

Entradas populares