La fuga del Alcázar

- La libertad no consiste en salir de una prisión sino en romper las cadenas que te atan a la vida cada día...
- La vida está llena de ataduras.
- Y en eso consiste precisamente... Esas cadenas no van a desaparecer porque logres fugarte de aquí.
- Cada día...
- Así es.

- Mira hijo, cuántos años te echaron a ti?
- Treinta.
- Hm, a mí cincuenta y cuatro. Cuando salga de aquí probablemente ya no sirva para nada ahí fuera pero quién sabe...
- Y qué hiciste.
- Homicidio.
- Tenías mujer?
- Al principio al entrar aquí la tenía...
- Y qué pasó?
- Dejé de tener noticias suyas hace mucho tiempo...
- Tuviste noticias suyas mientras ya estabas aquí?
- Sí.
- Y qué fue lo último que te dijo?
- Que me había rendido.
- Y lo has hecho?
- Que yo sepa no... Verás la esperanza en el amor es algo que se esfumó por completo para mí tras leer aquellas palabras.
- Entonces no crees que vaya a estar esperándote cuando salgas de aquí.
- Hijo mío! Por supuesto que no. Simplemente seré un viejo aún más viejo que tal vez encuentre un lugar donde por fin descansar.
- Y no crees que pueda haber aún otra para ti ahí afuera?
- Chico! Me estás provocando!
- Aún no eres tan "viejo"...
- Y tú? Qué esperas encontrar tú?...
- La libertad, ya te lo he dicho.
- Esa es una de las cadenas más tenaces que tiene la vida.
- Cada día...
- Cuál es exactamente el plan?

Comentarios

  1. Un relato que no deja indiferente.......; bueno y breve, dos veces bueno....

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